domingo, marzo 28, 2010

Diversidad de salsas

Ayer vi a un Nicaragüense echándole salsa Valentina a una empanada. Después compró otro frasco de la misma salsa para echarle a los tacos que iba a cenar.
Esto me dejó pensando en la gran diversidad de salsas que tenemos en México, pero en especial en su diversidad de usos. No soy capaz de explicar la diferencia, para mí simplemente es muy natural que unas salsas se usan para unas cosas y otras para otras, mientras que parece que para los no-mexicanos, los tipos de salsas son intercambiables para todos usos.
Déjenme poner unos ejemplos.
Para empezar, regresar a la Valentina. Yo jamás le pondría salsa Valentina a una empanada, o a unos tacos, o a una quesadilla. Para ese tipo de comidas usaría salsa verde, o ranchera, o pico de gallo, o guacamole. En cambio, ninguna de esas salsas las usaría para condimentar una ensalada de pepinos o de zanahorias; para estas últimas usaría la Valentina sin dudar.
Una diferencia similar viene con las rajas de chile. Unas rajas se pueden muy bien usar en los tacos y las quesadillas, además de las tortas, pero jamás en una ensalada. Sin embargo, esas salsas que quedaban tan bien en los tacos, dejan de ser apropiadas para una torta. La torta parece requerir, necesariamente, rajas y no salsas preparadas.
¿Ustedes qué opinan?

martes, marzo 23, 2010

"Padding" versus Original Writing

For all my writer friends (and those friends that would like to become writers), some thought by Lewis Carroll, from his Preface to Sylvie and Bruno well worth thinking about:

I am telling all this, in no spirit of egoism, but because I really believe that some of my readers will be interested in these details of the 'genesis' of a book, which looks so
simple and straight-forward a matter, when completed, that they might suppose it to have been written straight off, page by page, as one would write a letter, beginning at the beginning; and ending at the end.

It is, no doubt, possible to write a story in that way: and, if it be not vanity to say so, I believe that I could, myself,--if I were in the unfortunate position (for I do hold it to be a real misfortune) of being obliged to produce a given amount of fiction in a given time,--that I could 'fulfil my task,' and produce my 'tale of bricks,' as other slaves have done. One thing, at any rate, I could guarantee as to the story so produced--that it should be utterly commonplace, should contain no new ideas whatever, and should be very very weary reading!

This species of literature has received the very appropriate name of 'padding' which might fitly be defined as 'that which all can write and none can read.'


As I try to avoid padding, I hope I can produce something original.

lunes, marzo 22, 2010

Inteligencia Artificial en Oz

En el tercer libro de Oz ("Ozma of Oz"), L. Frank Baum juega (tal vez sin querer) con algunos de los problemas de la Inteligencia Artificial. Obviamente, este no es el tema principal del libro, pero uno de los personajes principales es Tiktok, una máquina capaz de pensar, hablar y caminar; y las situaciones que se viven a su alrededor dan lugar a pensar en la IA.

Una de las primeras escenas que me llamó la atención al respecto es cómo Tiktok, a pesar de que puede hacer todo lo que los otros hacen (y tener muy buenas ideas cuando piensa) resulta "inferior" a los otros, porque no está "vivo" (esto es en particular interesante porque el no temer morir le resulta una ventaja en ocasiones):


"That's all right," replied the Scarecrow. "Dorothy will soon be free, and then she'll attend to your works. But it must be a great misfortune not to be alive. I'm sorry for you."

"Why?" asked Tiktok.

"Because you have no brains, as I have," said the Scarecrow.

"Oh, yes, I have," returned Tiktok. "I am fit-ted with Smith & Tin-ker's Im-proved Com-bi-na-tion Steel Brains. They are what make me think. What sort of brains are you fit-ted with?"

"I don't know," admitted the Scarecrow. "They were given to me by the great Wizard of Oz, and I didn't get a chance to examine them before he put them in. But they work splendidly and my conscience is very active. Have you a conscience?"

"No," said Tiktok.

"And no heart, I suppose?" added the Tin Woodman, who had been listening with interest to this conversation.

"No," said Tiktok.

"Then," continued the Tin Woodman, "I regret to say that you are greatly inferior to my friend the Scarecrow, and to myself. For we are both alive, and he has brains which do not need to be wound up, while I have an excellent heart that is continually beating in my bosom."

"I con-grat-u-late you," replied Tiktok. "I can-not help be-ing your in-fer-i-or for I am a mere ma-chine. When I am wound up I do my du-ty by go-ing just as my ma-chin-er-y is made to go. You have no i-de-a how full of ma-chin-er-y I am."

Pero lo que más me llama la atención son algunos de los problemas morales con las máquinas capaces de tomar decisiones. Este es un tema que debería tratarse seriamente muy pronto, dados los avances en computación, pero que pocas veces he visto que se traigan a colación.
Digamos que BMW produce un coche que se maneja solo (de los que ya han desarrollado prototipos y en ocasiones han aparecido en noticiarios y programas de tecnología). Ahora, la gente compra estos coches y va feliz viajando de un lugar a otro hasta que de pronto hay un accidente. ¿De quién es la culpa? ¿Es culpa de BMW, del que desarrolló el software, del dueño del coche, de la ciudad, o de quién? Esta pregunta no es fácil de responder, y se plantea también en Ozma of Oz después de que Tiktok haya dicho una cosa que al final resultó incorrecta. ¿A quién hay que culpar? Baum va por la puerta fácil diciendo "a nadie; nadie tiene la culpa". Pero, en general, esto no es suficiente.

miércoles, marzo 10, 2010

Lenguaje vs. Lógica

Un ejemplo sencillo de por qué no se debe intentar interpretar las conjunciones "y" y "o" del español como si fueran conectivas lógicas.
Comparen las siguientes frases:
- Elige: un dulce o un chocolate
- Elige entre un dulce y un chocolate

Las dos frases tienen el mismo significado, pero usan conjunciones distintas.

domingo, marzo 07, 2010

Niña y pez

No acostumbro reposar en mis caminatas diarias, pero en esta ocasión no lo pude evitar. El sol brillaba - y quemaba - como no lo había hecho en meses y yo, felizmente habituado al gris perene, portaba gorro, bufanda y guantes que complementaban el resto de mi ropa invernal.
Sorprendentemente, no noté nada extraño durante la primera hora del paseo, pero tan pronto divisé el muelle sentí mi frente cubierta en sudor. Igual de súbita fue la sensación de asfixia que me provocaban tantas capas de ropa. Quitármelas no arregló el problema, simplemente lo transfirió a mi brazo que, tras pocos minutos, no pudo soportar más el peso.

Tantas veces había pasado por este muelle; cada vez que mis caprichos me llevaban hacia el este, pero nunca dediqué más que una breve mirada a sus viejas tablas. Ahora, mientras intentaba recobrar el aliento, un movimiento captó mi atención: un largo trozo de tela verde floreada ondeaba por acción del viento. Debajo de ella, el agua reflejaba el sol formando una enorme mancha rojiza. Curioso, di un paso más al frente. Fue en ese momento en que vi al pez. Una masa alargada saltó del agua. Incrustada en su abdomen, una fina mano de piel blanca.