lunes, diciembre 11, 2006

Frutas maduras

En mi casa en México siempre había frutas. En el momento en que se me antojaba una, podía ir a la cocina y elegir de una variedad (a veces muy amplia, a veces muy limitada) de frutas. Eso no significa que yo comiera muchas frutas, pero cuando lo hacía, siempre elegía una que estaba "en su punto": perfectamente madura, pero sin muestras de envejecimiento.
Mi madre, en cambio, siempre elegía aquellas que se veían más viejas. Pensándolo un poco, la razón es obvia: si no te comes esa fruta que ya está un poco pasada hoy, mañana estará aún más pasada, y así seguirá hasta que te la comas (aún más pasada) o de plano la tires a la basura.
Aunque ese razonamiento es válido y muy bueno, yo jamás me comía las frutas pasadas, y las dejaba ahí para que alguien se las comiera. Quiero resaltar que al decir "pasada" me refiero a, por ejemplo, plátanos con ya un par de manchitas negras; no me refiero a una fruta ya podrida. En casa se acababan todas las frutas en todo caso, así que no había gran necesidad de que yo me "sacrificara" comiendo una fruta pasada.
Ahora que vivo solo las cosas cambian. Si no me como yo la fruta, entonces nadie se la come, y terminaría tirándola a la basura (y odio tirar comida) y ahora soy yo quien se come esas frutas ya "pasadas".
Supongo que es ahí cuando uno se da cuenta de que se está volviendo responsable...

4 comentarios:

Ing. Cardioide dijo...

... o el hambre hace que comas cualquier cosa (dicho por experiencia) jeje...

Saludos!

Lalo.

Rafael Peñaloza dijo...

Eso sin duda, Lalo. He comido cosas aquí que jamás pensé que comería; y lo más extraño de todo es que hasta me han gustado!

Isis dijo...

... o que ya sabes lo que cuestan comprar las cosas y lo valoras, según dice mi mamá... jijiji

Rafael Peñaloza dijo...

No, para valorar las frutas todavía me falta un largo trecho... :P