lunes, diciembre 04, 2006

Nürnberg

Este fin de semana viajé a Nürnberg. La decisión de ir precisamente ahí vino, básicamente, porque quedaba como un punto neutro y era un lugar que todavía no conocía. Honestamente, no tenía grandes expectativas del lugar; nunca había escuchado nada interesate de ahí y la gente que había ido nunca había hecho grandes comentarios. Así, nos aventamos sin haber reservado lugar, y sin haber planeado lo que haríamos durante poco más de 26 horas que duraría nuestra estancia en la ciudad.
En esta ocasión, fue Rochy quien me tuvo que esperar a mí, pues mi tren llegó con un retraso de 40 minutos (pero al menos me regalaron un jugo de naranja en compensación). Una vez bien comidos, comenzamos la búsqueda de hospedaje. La primera sorpresa nos la llevamos pronto: ¡el hostal estaba completamente lleno!

Christkindlesmarkt
Resulta que en Nürnberg hay un muy famoso Mercado Navideño y al parecer mucha gente lo visita en el fin de semana.
No podíamos dejar pasar la oportunidad, así que, aún bajo el abarrotamiento de gente, nos tomamos una tacita de Glühwein (un típico vino caliente alemán), para quitarnos un poco el frío que nos atacaba.
No salimos, en todo el viaje, de los muros de la ciudad, así que no puedo dar una opinión de la zona extra-muros. Lo que sí sé es que, a pesar de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y de que varias iglesias fueron destruidas, la zona intramuros parece el set para una película. La muralla está completa, al igual que todas las iglesias, que han sido reconstruidas; las calles están adoquinadas, y el castillo sigue en la cima de la loma (por cierto que, finalmente, dormimos en un hostal a un lado/dentro del castillo).
Paseamos por prácticamente cada punto del oeste intramuros posible, entrando a ver el pozo del castillo y una torre, así como, al final, un museo de los sentidos, que estaba llenos de ilusiones sensoriales, de las cuales conocía ya varias, pero hubo algunas nuevas que me impactaron; además, las paredes contenían una exhibición de figuras imposibles, hechas en madera, gracias a la ayuda de ser planas, pero al verlas de lejos, parecían tridimensionales, formando la ilusión del imposible.
Mi tren, para variar, salió con varios minutos de retraso, pero el camino fue muy cómodo de principio a fin.
Frauenkirche

Como dije, nunca había escuchado cosas buenas de Nürnberg, pero es una ciudad que en verdad vale la pena, al menos en su zona histórica.

4 comentarios:

Gabriela dijo...

Qué crees? Nosotros también estuvimos en Nürnberg este fin de semana, fuimos a la fiesta de cumpleaños de un amigo y por supuesto a visitar el famosísimo mercado navideño y algunos otros puntos de la ciudad. A mí también me gustó mucho. Hubiera sido padre encontrarnos casualmente por allá en el mismo puesto de Glühwein =)

Rafael Peñaloza dijo...

¡No te creo! ¿Me han estado siguiendo? :P
Lo que sí que habría estado muy, pero muy difícil que nos encontráramos (de casualidad o no) dada la enorme cantidad de gente que había... pero las tacitas de Glühwein me encantaron.

rakeldeprueba dijo...

¿Sabes el nombre del monumento de la foto? Gracias :)

Rafael Peñaloza dijo...

Es la Frauenkirche (o iglesia de nuestra señora) de Nurnberg.