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domingo, marzo 28, 2010

Diversidad de salsas

Ayer vi a un Nicaragüense echándole salsa Valentina a una empanada. Después compró otro frasco de la misma salsa para echarle a los tacos que iba a cenar.
Esto me dejó pensando en la gran diversidad de salsas que tenemos en México, pero en especial en su diversidad de usos. No soy capaz de explicar la diferencia, para mí simplemente es muy natural que unas salsas se usan para unas cosas y otras para otras, mientras que parece que para los no-mexicanos, los tipos de salsas son intercambiables para todos usos.
Déjenme poner unos ejemplos.
Para empezar, regresar a la Valentina. Yo jamás le pondría salsa Valentina a una empanada, o a unos tacos, o a una quesadilla. Para ese tipo de comidas usaría salsa verde, o ranchera, o pico de gallo, o guacamole. En cambio, ninguna de esas salsas las usaría para condimentar una ensalada de pepinos o de zanahorias; para estas últimas usaría la Valentina sin dudar.
Una diferencia similar viene con las rajas de chile. Unas rajas se pueden muy bien usar en los tacos y las quesadillas, además de las tortas, pero jamás en una ensalada. Sin embargo, esas salsas que quedaban tan bien en los tacos, dejan de ser apropiadas para una torta. La torta parece requerir, necesariamente, rajas y no salsas preparadas.
¿Ustedes qué opinan?

miércoles, junio 03, 2009

¿Anular el voto? ¿para qué?

Bad officials are elected by good citizens who do not vote.
--George Jean Nathan

En últimas fechas he visto surgir por la red una campaña que llama a anular el voto en las próximas elecciones en México. Tristemente, la campaña está ganando fuerza entre los blogs y más y más gente se dice dispuesta a unirse. Las razones para anular el voto son varias, pero las más prominentes se refieren a (1) cambiar los métodos electorales (por ejemplo "que desaparezcan las plurinominales) y (2) cambiar las actitudes de los políticos ("anular el voto hasta que se reduzcan los sueldos de los diputados y senadores").
Lo que parece no quedar claro es que anular el voto no es una solución para ninguno de esos problemas.
Para fines prácticos, anular el voto es como no ir a votar. Digamos, para simplificar, que todos van a votar y que el 80% de la gente anula su voto. Al final hay sólo 20% de votos válidos, y ganará aquel candidato que obtenga la mayoría de ellos; ese 80% que anuló su derecho pudo haber hecho una diferencia en el resultado final; en cambio, decidieron dejar la decisión del gobierno en manos de una minoría, y esa minoría estará obviamente pensando en sus propios intereses al elegir a quien lo gobierne, no en los intereses del 80% que no dio voz.
Algunos dicen que anular el voto no es lo mismo que no votar, pues al menos tienes la oportunidad de escribir tu mensaje en la papeleta anulada. Es cierto, pero también es cierto que ese mensaje no va a ser leído por nadie fuera de los representantes de la casilla en que votaron (y muy probablemente ni siquiera por ellos). O sea que ese mensaje de "anulo mi voto porque los políticos son corruptos" no llegará a quien debería, es decir, al político; en su lugar, lo leerá un ciudadano que se ha ofrecido como voluntario a estar en la casilla y probablemente sin ninguna aspiración política.
Una vez elegidos esos políticos, que obtendrán sus puestos gracias al voto de una minoría, sería realmente inocente creer que se sentarán a pensar el por qué de tanta anulación de votos y cambiar su hermosa vida de político profesional, buscando una forma de hacer que la mayoría vote de nuevo y quizás lo quite del puesto (recordemos que este cumple con los intereses de la minoría que lo eligió).

Si realmente queremos un cambio, la única verdadera vía es poner en el poder a alguien que esté dispuesto a cambiar las cosas. Hay dos formas directas de hacer eso; de la primera ni hablaré porque me parece grotesca; la segunda es votar por gente que haga los cambios y de paso quitar de arriba a los que quieren que todo siga como hasta ahora. Anular el voto no va a ayudar en nada de esto.

Es muy facil decir "ninguno de los candidatos me convence, por lo tanto anulo mi voto" pero sinceramente ¿cuántos de nosotros nos hemos preocupado por revisar las propuestas de los candidatos, meditar su viabilidad, y analizar su historia política? Ademas existen otro tipo de votos, otro tipo de acciones que se pueden llevar a cabo. Si ninguno de los partidos convencen, se puede crear un nuevo partido, con nuevas ideas y nuevas formas, pero si anulamos los votos, estas nuevas ideas jamas llegaran a donde se necesitan.

Anular el voto no es votar por un cambio; todo lo contrario, anular el voto significa votar por que todo siga igual. Si realmente queremos un mejor país, hagamos el esfuerzo de leer, proponer y respaldar ideas que nos lleven al progreso, en lugar de rascarnos la panza y anular nuestra voz con el pretexto de causar furor. Un grupo de mudos, asi sean cien millones, no producen ningun ruido, y ningun mensaje. Una sola voz es capaz de opacarlos.

martes, marzo 03, 2009

De visita

Desde que estoy viviendo fuera, los viajes a México, no importa cuán largos, me han dejado una sensación de incompletud: simplemente es imposible hacer todo lo que uno quisiera, y quedan tantos amigos sin ver, tantas cosas sin terminar. Cuando el viaje es de apenas una semana e incluye estar en otra ciudad por la mitad del tiempo, esta sensación se incrementa.
Y con todo, esta ha sido la vez que mejor me la he pasado.
Quitando lo obvio (una boda excelente, donde ni yo me reconocí de todo lo que bailé) una sensación de calma que llevé conmigo me ayudó a observar mejor lo que visitaba, a digerirlo mejor, a disfrutar todo lo que llevé a cabo hasta el final.
Y por supuesto, tener a Anto junto a mí fue una gran ayuda.
Ahora sólo queda convencerla de ir para navidad de nuevo.

sábado, octubre 18, 2008

Ojalá fuera creyente

Ojalá fuera creyente para saber que ustedes también se irán al infierno. Ojalá pudiera sentir la seguridad de que recibirán un castigo, si no en vida, al menos tras ella. Ojalá uno de ustedes sufra de verdad aquello que fingen; ojalá mueran pronto y dejen de hacer estas porquerías.

domingo, diciembre 02, 2007

Escribir sin saber

¿Por qué nunca debes basar un cuento en un lugar "real" que no conoces? Porque corres el riesgo de decir que el Zócalo de la Ciudad de México es un gran parque con estatuas que se mojan por fuentes, o que 30°C es una temperatura habitual durante todo el año, como lo hace Lina Ru en Mia Magia.
Yo por eso siempre sitúo mis textos en lugares genéricos.