martes, enero 24, 2006

Confesión

Muy pocos saben de la razón por la que comencé este blog. De hecho, creo que la única persona que lo sabe, jamás ha entrado a leer las palabras que en él escribo.
Yo sé que, incluso desde que empecé a escribir en septiembre de 2004, este blog jamás ha servido al propósito por el que fue creado. Y sin embargo, he seguido escribiendo porque me gusta recibir sus comentarios, y es una forma sencilla de expresar mis ideas y mantener a todos al tanto de mis actos.
Hoy, por cosas del destino, medité por varias horas la opción de terminar con este blog. Perdí por un momento la motivación para escribir; por un largo rato, cualquier contacto con México me pareció desesperante.
No tienen idea, ninguno de ustedes, lo cerca que estuve de presionar el botón, y borrar todo el contenido que aquí se presenta. Pero después me di cuenta: perder el contacto con mis amigos, con los que leen mis palabras, sería suicidarme lentamente.
Créanme, no estoy siendo melodramático. El recibir comentarios, el saber que existe alguien que me lee, me llena de felicidad. Si bien, aquella persona a quien esto iba dirigido en principio jamás lo leerá (por estar ocupada, por despecho, por apatía o lo que sea), me siento feliz de que mis pensamientos no se pierden en la nada.
Les quiero dar las gracias, y pedirles perdón por mis malos pensamientos. Mis últimas lágrimas se mantienen alejadas del teclado, pero aún así humedecen.
Mis palabras estuvieron cerca de morir de nuevo, pero hoy han renacido.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como una excelente amiga y hna. me dice: esta bien darnos permiso de hacer las cosas... (por lo general refiere a cuando la cagamos)

Eso de hacer las cosas mal o bien me parece un modo ilógico de ver la vida, pero hace reflexionar cierto patron en cuando sentimos o/y sabemos que vamos demasiado lejos, que vamos a cruzar lineas de pensamiento que pueden cambiar las cosas que nos hagan sentir felices, satisfechos o al revez...segun reaccionemos...segun el sapo es la pedrada dicen...

Neta creo que es muy válido lo que pensaste y no creo que debes sentirte mal por lo que ocurra siempre y cuando te des cuenta de ello y hagas algo al respecto.

Cualquier forma de miedo, es sólo eso, miedo. Un sentimiento, con el cual hay que jugar con respeto para conocernos y sabernos conocer un poquto más, si no a la larga puede terminar arriandonos por un camino de vida incierto y eso si que da miedo!jeje

Cualquier forma de tristeza, es un sentimiento y solo eso, que igual que el miedo en grandes dosis nos puede llvar de la mano a una vida incierta... y pa que estamos los cuates?jeje

Te Quiero mucho

besos
Esly

Manuel dijo...

Orale, y yo que pensaba que si te acordabas de nosotros cuando escribías esto.

Creo que hay momentos de cambio en la vida en que algunos símbolos del pasado deben desaparecer. Si este es uno de esos momentos (que yo creería que si) y este blog es un símbolo así, pues entonces sea, que desaparezca.

Debo asegurarte de todos modos que los que somos tus amigos (y se que somos bastantes, aunque solo hablo por mi) no dejaremos de tener contacto contigo y te apoyamos. Se te agradecería mantuvieras el blog, pero tampoco es a fuerzas.

Un fuerte abrazo

El amargoso

Anónimo dijo...

Como amiga y lectora asidua, espero que sigas escribiendo. Disfruto mucho saber de ti y ver tus fotos.

Recibe un abrazo fuerte.

Martina

Rafael Peñaloza dijo...

Esly, muchas gracias por tus palabras. Eres de las personas que más estimo, y que creo que mejor me conocen (y cómo no, después de todo, siempre me haces hablar!).
Algo tiene siempre lo que me dices, tus palabras me hacen recordar muchas otras cosas siempre, y nunca sé por qué, pero sí sé que me haces sentir mucho mejor.
Por cierto que a ver cuándo de tas un viajecito a Suiza, y de paso viajas un poco más al norte a visitarme... te debo como 5 cafés ;).

Manul, de que me acuerdo de ustedes cuando escribo, me acuerdo. Lo que sí que, si tuviera que hacer desaparecer los símbolos, prácticamente tendría que deshacerme de todo; más bien, estoy aprendiendo a convivir con eso: soy un estudiante pobre, no me puedo dar tantos lujos, jejejej.

Martina, gracias a tí también. Aquí seguiré, espero, escribiendo por mucho tiempo más.

En verdad, muchas gracias a los tres por comentar, y todos los demás por su apoyo.

Anónimo dijo...

Hijo:
Aunque cada ser humano es muy diferente de otro, mantenemos características comúnes, de especie. Sólo quiero decirte que es muy cumún, valga la redundancia, tener en la vida altibajos emocionales.
Por razones que creo ya hemos comentado, incluyendo mi limitación en tecnología, a veces físicamente me he sentido lejos de tí, pero emocionalmente siempre estoy a tu lado y estoy perfectamente cierto de que es el mismo sentimiento de todos (familiares y amigos) que te queremos.
Te quiero decir que me enorgullece mucho ser tu padre y yo no quisiera que se perdieran las constancia de todas sus magníficas vivencias de estos últimos años. No nos quites a todos los que tanto te amamos la oportunidad de recurrir en cualquier momento a las enseñanzas que nos traen tus experiencias.
Te prometo tratar de hacerme más afín a estas máquinas y entrar más seguido a tu Blogger.
Firmo con mi nombre(Jesús Peñaloza Santillán) porque ya no me acuerdo de los datos de mi inscripción.

Anónimo dijo...

Rafa,
Karla y yo somos arduos lectores de tu blog. Para mi tu blog es una fuente de ideas y sentimientos. Confiezo que no lo leo todos los dias pero cuando lo hago me envuelve tu prosa y como buen escritor que eres me comunicas de una manera exquisita tus sentimientos.
Me entusiasman tus aventuras, disfruto de tus puntadas, me enriquezen tus reflexiones y me emocionan tus sentimientos. Por favor no dejes de actualizar tu blog.
Tu hermano Jesus

Anónimo dijo...

si la persona que a la que estaba dirigido el blog nunca lo leyó por estar ocupada... pues qué poca madre porque seguramente si uno quiere estar en contacto con alguien se da su tiempo ¿no?... y si nunca se dio su tiempo ¿por qué habría de dárselo ahora? seguramente es una persona apática como bien dices, tan apática que seguramente ni lee, y que te escriba ... ni pensarlo!
qué bueno que no borraste nada de tu blog!
ATTE.
Un cochino que iba de paso por la red.