jueves, noviembre 22, 2007

El gato de Berkeley

Durante la primera mitad del siglo XVIII, George Berkeley desarrolló el idealismo subjetivo, que él mismo resumió con la frase Esse ist percipi: ser es ser percibido. Esta teoría fue rápidamente refutada por los filósofos de su generación y las subsecuentes. Pero tal vez no estaba tan equivocado como muchos dijeron.
En la actualidad, una de las teorías de la física más aceptada - para describir principalmente fenómenos a escala muy pequeña - es la Mecánica Cuántica. Esta teoría predice algunos fenómenos que, a primera vista, son bastante contra-intuitivos como el que explica el famoso Gato de Schödinger. Básicamente lo que esta idea dice es que la materia puede mantenerse en un estado de incertidumbre que sólo se soluciona cuando un observador la vuelve determinada.
En ese caso, y siempre suponiendo que la mecánica cuántica es acertada, resulta que la famosa frase de Berkeley vuelve a tener sentido: un objeto sólo existe de forma segura y determinada cuando es percibido; en todo otro momento se encuentra en un estado incierto.

5 comentarios:

Shaka dijo...

El observador hace la diferencia. Me acordé de la película What the bleep do we know (la 2da si no me equivoco). En la película las subpartículas se definen perfectamente en un solo tiempo y en un solo espacio cuando son observadas y registradas. Cuando no son observadas, se dividen e incluso desaparecen :S.

Anónimo dijo...

Tambien es curioso la forma en la que el contexto y nuestra historia affectan lo que percibimos y como lo interpretamos... Esse ist verto ... ser es ser interpretado
El pipucho

Rafael Peñaloza dijo...

Hola Shaka, pues no he visto la película, pero en la novela "Postsingular" de Rudy Rucker pasa algo similar (aunque en menor extremo, y luego le da una explicación distinta, pero ese es otro juego).

Quiubole Pipucho. Tienes razón. Un mismo fenómeno ha sido interpretado de formas muy distintas en distintas civilizaciones y tiempos. Yo agregaría "ser es ser interpretado como relevante".
Saludos!

Manuel dijo...

Hola

La interpretación de Copenhague, mas que la física de la mecánica cuántica es la filosofía de la mecánica cuántica, y que obviamente no está dentro de la teoría física misma.

Desde mi punto de vista, la idea de que creamos la realidad con solo observarla es muy egocéntrica, ya que nosotros mas que nada discernimos la realidad, escogimos que propiedad queremos medir. Estamos incapacitados para saber como y cuando una propiedad indefinida, pasa a ser definida.

Te felicito por tu blog Rafael, ya lo tengo en mis favoritos. También te invito a visitar el mío, donde también hablo de ciencia, y otras cosas.

Saludos!

http://manuelrelativista.blogspot.com

Rafael Peñaloza dijo...

Hola Manuel.
Muchas gracias por darte una vuelta en estos rumbos; eres siempre bienvenido.
Definitivamente estoy hablando de la interpretación filosófica de la mecánica cuántica; no me considero lo suficientemente enterado para hablar de la teoría física en sí.
En todo caso, yo creo que el antropocentrismo no puede ser desterrado de la ciencia, y mucho menos de la filosofía. Si queremos explicar algo es por nosotros y para nosotros, y por lo mismo estará influido por nosotros. Por más objetivos que finjamos ser, siempre está nuestro ego asomándose... o bueno, eso creo yo.
Saludos!