jueves, octubre 26, 2006

El contexto

Leyendo este post de B3co sobre cómo, dado el contexto, es posible entender cosas en español, aunque no se conozca el significado de muchas de sus palabras, recordé una situación que ocurrió hace unos siete meses, que es muestra de un caso dual del lenguaje: cómo sin el contexto a veces es imposible entender, aunque se sepa el significado de cada palabra.
Durante una charla surgió el siguiente diálogo:

-¡Ah!, entonces, ¿David es el que se parece a mi primo David?
- No, el que se parece a tu primo David es tu primo David.

Las tres personas que estábamos conversando en ese momento, entendimos perfectamente quién era quién de las tres personas que se mencionan ahí, sin necesidad de explicaciones adicionales. Además, debo aclarar que dos de ellas no habían sido mencionadas antes, ni fueron mencionadas después en esa conversación.

2 comentarios:

Gabriela dijo...

Rafael!!
No sé dónde anoté tu mail y como hace algunas semanas te vi como 5 segundos en Hbf-Nord y no pudimos platicar se me ocurrió buscarte en google y me encontré con tu blog. Llevo un buen rato leyendo gran parte de lo que has escrito y oh sorpesa! me enteré que ya vives en Leipzig.
Se vale hacer comentarios de cosas pasadas? porque me surgieron muchos comentarios.
Por cierto, creo que mi comentario esta fuera de "El contexto", no?
Gaby Sosa

Rafael Peñaloza dijo...

Gaby, un gustazo encontrarte por aquí. No me lo vas a creer, pero me pasó lo mismo que a tí: no encuentro el papel con tu mail/teléfono; por eso no te pude avisar de mi mudanza y mi fiesta.
Pero claro que puedes comentar en cosas pasadas, yo leo todos los comentarios que me escriben... y de paso también me puedes mandar un mail a rpenalozan arroba yahoo punto com, para que ahora si ya no lo pierda (y te avise cuando me de una vuelta por Dresden para que platiquemos un rato).
Saludos, y espero que regreses, para que leas este comentario.