jueves, octubre 19, 2006

Solitud

El mar es inmenso, pero a mí no me toca. ¿Para qué quieres al mar - reza el proverbio chino - si sólo necesitas un vaso de agua? Soy arena, rodeado de los míos, a donde voltee no veo más que a mis iguales. Soy arena, uno más entre todos los otros, el mismo, el reemplazable, el que se mueve con el viento, el que cae, y sigue en el mismo sitio.
Hay tantos granos de arena, pero ninguno junto a mí. Yo no quiero una playa, sólo quiero ese elemento que se fue, ese que se llevó la marea, ese que es único, de regreso junto a mí.

4 comentarios:

Bruno dijo...

Enjoy the weekend...

Rafael Peñaloza dijo...

Thak you Bruno; I will ;)

Ing. Cardioide dijo...

Dentro del poco tiempo que he visitado este blog, lo que si te puedo decir es que pones unas fotos muy chidas y geniales! Y hay posts muy interesantes :)

Nice post!

Saludos!

Lalo.

Rafael Peñaloza dijo...

Muchas gracias, Lalo. Lo de las fotos, tengo que agradecer a mi cámara que le salen muy bien; yo solo le pico al botón.